Sistema de casos
El sistema de casos en los idiomas eslavos se basa en el cambio de la terminación (o desinencia) de un sustantivo, pronombre, adjetivo, numeral y participio. Estos últimos se modifican para indicar su función sintáctica dentro de una oración.
Aunque el español, igual que todos los idiomas romances, no ha conservado es sistema de casos del latín, siguen existiendo restos de este.
Por ejemplo:
“Yo tengo un regalo”, pero “Dáme un regalo a mí” – decir “Dáme un regalo a yo” sería un error.
“A mi me gustan las flores”, y no “A yo me gustan las flores”.
En español, la misma idea semantica se transmite con preposiciones, el orden de las palabras y los cambios en los pronombres. En intereslavo, sin embargo, se cambia el sustantivo o pronombre, mientras que el adjetivo, numeral y participio concuerdan con ellos en número, caso y género.
La misma idea de concordancia existe en español, pero además de número y género, en intereslavo las palabras también se cambian en casos.
“Hlapec podaril děvčině buket aromatnyh cvětov”
“El chico le dio a la chica un ramo de flores fragantes.”
En este ejemplo:
- La palabra “Hlapec” está en nominativo. Este es el sujeto de la frase (es el ¿quién? que realiza la acción).
- La palabra “buket” está en acusativo, este es el objeto de la frase (es el ¿a que? se realiza la acción).
- La palabra “děvčina” está en dativo, este es el objeto indirecto de la frase (las flores se le regalan a ella por el chico). El uso de caso dativo se determina por el verbo “podariti” que, usado con una persona u objeto vivo, requiere el uso del dativo porque semanticamente exige un destinatario, un recipiente de lo que está regalando.
- La palabra “cvětov” está en plural genitivo (aquí se está reflejando que las flores forman parte de un ramo).
- El adjetivo “aromatnyh” está en plural masculino de caso genitvo, porque concorde con “cvět”.
Nota importante: No todas las lenguas eslavas han conservado el sistema de casos. El búlgaro y el macedonio han perdido casi todo el sistema de declinación, usando preposiciones en su lugar. Las demás lenguas conservan entre 6 y 7 casos. La principal diferencia entre ellas es la existencia y el uso del caso vocativo.
Los casos comunes a todas las lenguas eslavas con declinación son seis: nominativo, acusativo, genitivo, locativo, dativo e instrumental.
Las funciones principalmente son las siguientes:
- caso nominativo sirve para denominar el sujeto de la oración. (¿Quién o qué hace la acción?)
- caso acusativo sirve para denominar el objeto directo de la acción. (¿A quién está dirigida la acción?)
- caso genetivo indica la posesion, origen o falta (¿De quién o de qué es el objeto? ¿Cuanto?)
- caso locativo denomina ubicación en espacio, tema de conversación, ubicación en tiempo (¿Dónde está el objeto?)
- caso dativo denomina el objeto inderecto de una oración, indicando el destinatario o recepiente (¿A quién o a qué está dirigida la accion?)
- caso instrumental denomina el instrumento o el medio con el que se hace algo, o la persona que la acompaña. (¿Con qué o con quién se hace algo? Cúal es el medio de una acción?)
El uso de las preposiciones varía: el nominativo nunca lleva preposición; el locativo casi siempre las requiere; y el resto de casos puede usarse con o sin ellas. Aunque las reglas de caso tienden a coincidir entre las lenguas eslavas, es crucial notar que un mismo verbo o preposición pueden regir diferentes casos según el idioma. Lo que resulta en que en intereslavo hablado por diferentes eslavos puede llevar inconsistencias.
Por ejemplo, la preposición protiv (esp.: contra) en interslavo puede tolerar tanto el dativo (siguiendo el modelo polaco) y el genetivo (siguiendo el modelo de la mayoría de las otras lenguas eslavas).
Finalmente, es cierto que el contexto suele permitir la comprensión incluso si se comete un error de declinación o incluso si se habla completamente sin declinaciones, aunque también es cierto que los casos son muy naturales para los eslavohablantes y siempre se usan por los nativos.
En pasos principales de aprendizaje, la comunicación sin declinaciones es posible, Sin embargo, el uso correcto de los casos es necesario y crucial para alcanzar la fluidez, tanto en las lenguas eslavas naturales como en el interslavo.